Existen varios servicios sociales para dar con -o mejor dicho “descubrir”- nueva música; Pandora y Last.fm tal vez sean los más populares.
Muchas veces el problema surje cuando nuestra búsqueda de música es más específica que el mero hecho de intentar conocer algo nuevo; ¿Qué pasa cuando recordamos perfectamente una melodía que no podemos relacionar con artista, conjunto, álbum o género alguno?
Los sistemas actuales nos someten a búsquedas o muy generales (plataformas de descubrimiento de música) o demasiado específicas (nos solicitan nombres y datos concretos) y siempre indirectas: debemos definir el producto de un lenguaje con otro diferente.
Definir y describir a la música con palabras es una labor muchas veces compleja y arbitraria, y por este último motivo en particular, inexacta.
Si pudiéramos definir a la música con música, si pudiéramos disponer de una herramienta que nos permita construír “queries musicales”, evitaríamos el proceso de traducción (con su consecuente aduleración o deterioro) de un lenguaje a otro.
KEY es ese nuevo tipo de search engine; la clave para encontrar exactamente la canción o tema musical que buscamos, cuando lo único que recordamos es música…







